Los autónomos societarios tienen derecho a la tarifa plana
septiembre 11, 2020
Ayudas al alquiler de la Junta de Andalucía para autónomos
septiembre 25, 2020
Mostrar todo

Teletrabajo: aprobado el nuevo Decreto Ley que lo regula

teletrabajo

El martes 22 de septiembre el Consejo de Ministro aprobó a través de un Decreto-Ley el preacuerdo para regular el teletrabajo, una modalidad que apenas tenía aplicación pero que la pandemia y las restricciones de movilidad han disparado. La norma define las circunstancias en las que se aplica tanto el teletrabajo, el reparto de los gastos y la distribución de la jornada laboral, entre otras cosas.

La norma entrará en vigor 20 días después de su publicación en el BOE, tras lo que se tramitará como Proyecto de Ley en el Parlamento. En cuanto al teletrabajo y trabajo a distancia que se ha generado por la crisis sanitaria en los meses anteriores tras la proclamación del Estado de Alarma ya concluído no afectará de manera retroactiva, pero sí enfatiza en que las empresas deberán sufragar los gastos en los que incurra el trabajador para poder realizar el trabajo a distancia desde el momento en que las partes alcancen un acuerdo.

Las especificaciones más importantes del proyecto de ley son:

– Qué es teletrabajo. Las horas ejercidas a distancia han de ser por lo menos el 30 por ciento de la jornada durante un periodo de tres meses, lo que implica un día y medio a la semana en un contrato de 40 horas semanales. Trabajar media o una jornada desde casa de manera puntual se considera un elemento de flexibilidad para los trabajadores.

– Acuerdo entre empresa y trabajadores. El teletrabajo ha de ser formalizado entre ambas partes mediante un acuerdo voluntario. El contratante tiene 10 días para la entrega del texto a los representantes de los trabajadores, tras lo que tendrá que remitir el acuerdo a la Oficina de Empleo. La ley fija 12 puntos que deberán aparecer en el acuerdo, entre los que destaca el inventario de los equipos y herramientas necesarias para poder desarrollar el trabajo, los gastos y la modalidad para su compensación, los horarios o reglas de disponibilidad, el lugar en el que desarrollará la actividad, los medios de control a disposición de la empresa, la duración del acuerdo y las instrucciones que deberán seguirse para realizar la actividad.

– Gastos: la empresa tiene que hacerse cargo de la dotación y mantenimiento de los medios y equipos que necesite el trabajador para desarrollar su labor. Los detalles se establecerán en la negociación colectiva o el acuerdo firmado con la empresa.

– Flexibilidad horaria. La norma establece que se puedan fijar tiempos de disponibilidad obligatoria, estableciendo las franjas horarias en las que el empleado ha de estar disponible para la empresa. Así se permite la flexibilidad horaria, y se respeta el tiempo de trabajo y descanso. También se mantiene el sistema de registro horario con el inicio y el fin de la jornada y los tramos de actividad.

– Voluntariedad. El teletrabajo es voluntario para empresa y trabajador Y REQUIERE DE ACUERDO ENTRE LAS PARTES POR ESCRITO. También se podrá anular y volver a la función presencial en función del acuerdo y contrato firmado o lo que establezca la negociación colectiva.

– Limitaciones. En contratos con mejores y en los de prácticas y formación para el aprendizaje sólo habrá acuerdo con un mínimo del 50 por ciento de la prestación del servicio de manera presencial.

– Igualdad de trato, oportunidades y no discriminación. Los teletrabajadores tendrán los mismos derechos, oportunidades y trato que los que realicen su labor de forma presencial. No tendrán perjuicio en las retribuciones, en el tiempo de trabajo, las oportunidades así como pleno acceso a medidas de igualdad y de conciliación laboral.

– Formación: se garantizará que quienes trabajen a distancia tengan la formación necesaria para poder desarrollar su función tanto en el momento de la firma del acuerdo como a lo largo del mismo en caso de cambios en los medios o tecnologías usadas.

– Riesgos laborales, intimidad y protección de datos. Se tendrán en cuenta los factores característicos de esta modalidad con atención en los factores psicosociales, ergonómicos y organizativos. A su vez, la empresa no puede exigir la instalación de programas o aplicaciones en dispositivos propiedad de la persona trabajadora, ni el uso de estos dispositivos en el desarrollo del trabajo a distancia. Se deberá respetar los estándares mínimos de protección de la intimidad, que se fijarán en los convenios colectivos.

– Desconexión digital. Los teletrabajadores tendrán el derecho a la desconexión digital fuera de su horario laboral.

En Cuenca y García ya estamos estudiando los casos que se encuentran en teletrabajo de las empresas para las que prestamos servicios. En estos casos, la norma establece la compensación por los gastos derivados del trabajo realizado, no teniendo que cumplir el resto de criterios por la situación excepcional por la que se recurrió a esta modalidad. En caso de querer optar por el nuevo sistema y llegar a un acuerdo, tanto si se trata de la empresa como el trabajador, hay que estudiar cada uno de los puestos para establecer el acuerdo. Como siempre, en Cuenca y García estamos a vuestra disposición para solucionar cualquier duda.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: